PERROS DETECTORES DE HIPOGLUCEMIA

3.Perros detectores de hipoglucemia

            Cada especialidad para la cual se direcciona y planifica el adiestramiento de un perro, tiene unas características particulares, tanto de carácter fisiológico y mental por parte del perro como en el propio proceso de entrenamiento del mismo y también en la asignación del futuro guía o usuario final. Sin embargo prácticamente todas las especialidades tienen alguna característica, del tipo que sea, que hace que en algún momento de la preparación del perro haya que adoptar técnicas aparentemente más propias de otra especialidad. En definitiva, considero que es muy importante conocer cuantas más disciplinas mejor, para poder tener un mejor criterio de actuación frente al entrenamiento y para poder nutrirse de técnicas y/o soluciones usadas en otros campos.

            A continuación se expondrán las generalidades más importantes de los perros detectores de hipoglucemia (más adelante lo haremos igualmente con los de señal auditiva), aunque al mismo tiempo, nos referiremos a aquellas cualidades del tipo que sea, que son comunes en otros tipos de entrenamiento o especialidad y pondremos en consideración las ventajas e inconvenientes.

3.1. Perros detectores de hipoglucemia. Selección.

            Como se explicó al principio de este texto, todo lo relacionado con los perros detectores de hipoglucemia está basado en el trabajo que he realizado en un proyecto que inicié hace ya más de un año llamado “Mi perro también es mi familia”[1] y en el que puse en práctica diferentes técnicas procedimentales y también algunas ideas de viabilidad que considero que hacen del proceso general de entrenamiento un camino alternativo al que normalmente se utiliza en las organizaciones actuales dedicadas a perros de asistencia, sin desmerecer en absoluto el trabajo que están realizando al respecto y sin el ánimo de sustituirlo, sino de ofrecer alternativas a lo ya existente.

            Los perros detectores de hipoglucemia han de tener determinadas características fisiológicas y temperamentales que permitan la viabilidad del adiestramiento para tal fin. Sin embargo quisiera recalcar que una de las características más importantes de este proyecto es el hecho de rescatar de los centros de animales abandonados aquellos que muestren de un modo más claro la posibilidad de ser adiestrados para tal efecto. Por otro lado también se contempla la opción de que el futuro usuario ya tenga un perro como mascota, como es el caso de Byron y Zeus[2] (Rottweiler y Labrador respectivamente) los cuales ya eran mascotas de Héctor, el primer candidato que participó en este proyecto.

            Ambas opciones cuentan con ventajas e inconvenientes más o menos predecibles debido a diferentes causas y serían estos:

  1. Ventajas:
  1. Asignación de un perro de refugio sin un futuro claro a un hogar en donde, además, realizará una función que le resultará agradable a sus instintos (oler).
  2. Aprovechamiento del vínculo que el perro tiene ya con el dueño para el futuro trabajo de detección, el cual requiere gran dosis.
  3. Tranquilidad y conocimiento previo por parte del perro, del lugar en donde se realizará gran parte del entrenamiento. La casa del usuario.
  4. Se descarta la necesidad de una familia adoptante en un periodo previo al entrenamiento del perro.
  5. En principio, hay más margen a la hora de elección del futuro perro, sobre todo en cuanto a dimensiones y características fisiológicas.
  6. Se evita un desembolso inicial en la adquisición del perro.
  7. Si el perro es cachorro, puede realizarse la impregnación de la sustancia desde muy temprano.
    1. Inconvenientes:
  8. No disponer de una línea de sangre en el perro, que nos aporte información genética importante y nos facilite el futuro entrenamiento.
  9. En el caso de perros de refugio, no conocemos los antecedentes del candidato y sus posibles miedos, socialización, traumas, etc.,
  10. En el caso de un perro mascota, no conocemos con seguridad la relación previa que éste tiene con el dueño. Este dato es de suma importancia y hay que tener en cuenta que el dueño casi siempre nos dará una visión poco real de esta relación y de cómo su perro se comporta en general. Esto se intentará subsanar con los test de idoneidad.
  11. Podemos encontrarnos con casos de problemas de comportamiento tanto en los perros provenientes de refugio como en los que son mascotas, los cuales pueden alargar el proceso de entrenamiento.

En general, algunas de las más importantes cualidades que buscamos en el perro de esta especialidad serían estas:

  • Carácter sociable tanto hacia otros perros como a personas.
  • Cualquier raza (incluso mestizos), aunque evitaremos los braquiocefálicos (tipo Bulldogs) debido a sus problemas respiratorios y menor capacidad de olfato y también las razas gigantes por la dificultad en el transporte y acceso a lugares públicos, aunque no los descartamos completamente.
  • Con gran motivación por la comida y el olfateo.
  • No importa cachorro o adulto, aunque preferiríamos cachorro.
  • Ambos sexo indiferentemente.
  • Sociable a personas y otros perros.
  • Perros con un nivel de actividad media, media-baja.
  • Tolerantes a la frustración. Insistentes.
  • Temperamento estable y seguros de sí mismos.
  • Adaptabilidad alta a todos los entornos sociales (metro, tren, escaleras eléctricas, etc.,).

Además, es importante señalar que el perro detector de hipoglucemia combina, al menos, características de dos especialidades en el adiestramiento que son la de perro detector y la de perro de asistencia o servicio. Sin embargo, estas dos disciplinas se unen con diversas puntualizaciones que conviene tener en cuenta:

  • El perro va a detectar pero no va a buscar nada, es decir, el perro debe realizar una vida normal y simplemente realizar una conducta determinada en el momento en que el olor de la sustancia se cruce por su camino. El olor sería el elemento discriminativo.
  • El perro no va a ser premiado con un rodillo o pelota, sino con comida, ya que el premio con juguetes conlleva un nivel de excitación y juego en el perro no apto en los perros de asistencia, para convivir en lugares púbicos.
  • La señal utilizada para la detección será lo suficientemente insistente para que el usuario la perciba, pero nunca que altere el orden público (como ladridos, rascados bruscos, etc.) ya que es un perro de servicio.
  • Aunque el concepto de discapacidad en el diabético[3] es tratada todavía hoy en día con controversia, en lo que a nosotros nos incumbe podríamos decir que un diabético está totalmente capacitado para involucrarse y participar de un modo totalmente activo en el proceso de adiestramiento del perro. Este dato es el más importante para el proceso de viabilidad del proyecto, por el gran ahorro económico que ello supone.
  • Contamos con la ventaja de que el perro solamente tiene que detectar en una persona, con lo cual nos evitamos el proceso de generalización hacia el resto de personas, como ocurre en estupefacientes por ejemplo.
  • También es importante señalar que el perro detector de hipoglucemia requiere de un considerable menor grado de impulso, ya que, es fundamentalmente y durante la mayor parte del tiempo un perro de compañía y debe de esperar la señal discriminativa de un modo tranquilo. Esto nos abre el abanico de perros candidatos.
  • El perro deberá de poder realizar algunas conductas como el rascado (como señal de alerta), el cobro del glucómetro y el tocado de un timbre para las alertas dentro de coche. También se le puede entrenar para que ladre si el diabético se cae al suelo debido a una bajada de azúcar en la sangre.
  • No hay rutina de partida, como sí ocurre en el resto de disciplinas de búsqueda.

[1] https://www.facebook.com/perrofamilia

[2] https://www.youtube.com/watch?v=aAndzksulJo

[3] https://www.fundaciondiabetes.org/diabetes/cont05d.htm

¿TIENES DUDAS? AMPLÍA LA INFORMACIÓN CON UNA CLASE ONLINE.