Perros de etiqueta

HABLANDO DE COMANDOS

Muchas, quizás demasiadas, son las personas que tratan de enseñar a sus perros a realizar acciones como sentarse o tumbarse, sin previamente, asesorarse del proceso por el cual pasa la mente del perro hasta que llega a asociar un comando, etiqueta o como queramos llamarle y la correspondiente acción.

Si en alguna ocasión lo has intentado, te habrás dado cuenta de que tu perro te mira con actitud de confusión. Si tienes la mala suerte de que tienes algún amigo delante, quizás te habrás justificado diciendo que tu perro normalmente se sienta cuando se lo pides. Y quién sabe si  hasta le hayas dado algún “empujoncito” hacia abajo para que recuerde de qué se trata lo que le estás pidiendo. Con suerte igual hasta se sienta y entonces…..todos tranquilos……..menos el perro.
En un mundo de fantasía como el de Disney, probablemente los perros entiendan a sus amos a la primera y si no es así, tengan sentimientos de culpabilidad y reflexionen sobre su mala actitud y la próxima vez intenten hacerlo mejor. Pero amigos, eso ocurre sólo en Disney…..afortunadamente. Pero, lo creáis o no, también demasiadas personas creen que esto es aplicable a su perro en la vida real.
Tengo algunas noticias que darte en cuanto a cómo “funciona” la mente del perro.
En primer lugar, para el perro sólo existen cosas buenas y cosas malas y por supuesto, lo que el perro va a intentar en todo momento es:
  • Hacer que las cosas buenas comiencen
  • Hacer que las cosas malas acaben
  • Evitar que las cosas malas comiencen
  • Evitar que las cosas buenas acaben
¿Te suena? a mi también. Es todo lo que el perro quiere. Su comportamiento se basa en estos principios.
El adiestramiento en positivo se trata de que el perro aprenda que, realizando determinadas acciones, las cosas buenas comienzan.
El trabajo del educador canino es mostrar al perro un camino natural y amable hacia las acciones que nos interesa que haga. De este modo, el perro descubrirá que existen un montón de acciones (no sólo las que le vienen de serie por naturaleza) que hacen que las cosas buenas comiencen, como por ejemplo:
  • Comida
  • Paseo
  • Juego
  • Caricias
  • Etc., etc., etc.
Una vez que el perro aprende estas acciones básicas generales, las cuales, un buen educador canino sabe cómo enseñárselas, llega el momento de comunicarle al perro QUÉ ES LO QUE ESTÁ HACIENDO y no, qué es lo que tiene que hacer, que es el gran error que normalmente se comete. Es decir, estamos “etiquetando” o “informando” a un perro que ya sabe realizar una acción determinada, de que esa acción se llama “sienta”, “sit”, “tumba”, “down” o lo que quieras, con lo cual, el perro podrá asociar esa etiqueta a una acción totalmente consolidada y sobre la que no tendrá ninguna duda de cómo se ejecuta, con lo cual la asociación etiqueta-acción, quedará perfectamente establecida.
Y es todo. Para más información acude a tu adiestrador en positivo de confianza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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