PERROS DE ALERTA

 2. Perros de alerta

            Un perro de alerta es aquel que avisa a su usuario, mediante una conducta previamente aprendida, de algún evento de diferentes niveles de importancia, según sea el caso, del cual no sería posible percatarse sin la participación del mismo, bien por razones de discapacidad del usuario (sonido en una persona sorda) o bien porque el evento en concreto sea imposible de percibirse con antelación y de modo preventivo por alguno de los sentidos del ser humano (hipoglucemia, cáncer, epilepsia, etc.,). Señalo el hecho de que sea de modo preventivo, ya que, de otro modo ya no tendría sentido que el perro avisase.

            El entrenamiento de este tipo de perros es una disciplina relativamente reciente en España aunque hay países, como Estados Unidos o Inglaterra, que cuentan con una tradición más dilatada en este campo, aunque igualmente joven. Las técnicas utilizadas suelen basarse en los mismos principios aunque hayan puntualizaciones dependiendo del país e incluso de la tendencia del entrenador pero, en definitiva, el perro alerta debe ser entrenado para adoptar una posición intermedia entre perro de compañía y perro de servicio. El equilibrio de estas dos vertientes por parte tanto del usuario como del mismo perro, harán que este binomio inseparable sea un éxito.

2.1. Perros detectores de hipoglucemia. Función.

            La función principal de un perro de alerta especializado en detectar estados de hipoglucemia es la de anticipar un inminente descenso de azúcar en la sangre, siendo éste de carácter perjudicial por llegar a límites que pondrían en riesgo la salud del usuario. Éste límite es marcado por el médico personal de esta persona y que en función de criterios médicos variarán más o menos, aunque de un modo estándar podríamos fijar este límite en 70mg/dl de sangre.

            Principalmente, el perro va a detectar y avisar de una tendencia de bajada de azúcar en la sangre. Esto quiere decir que aunque el diabético compruebe sus niveles de azúcar con el glucómetro, éste le marcará una cantidad de azúcar en la sangre de este momento pero no le marcará dicha tendencia, la cual es sumamente importante conocer para que puedan tomarse las medidas oportunas y así mantener el nivel de azúcar en los niveles óptimos el máximo tiempo posible. No olvidemos que las bajadas de azúcar en la sangre generan consecuencias como hipertensión arterial, arterosclerosis, miocardiopatía, infarto de miocardio, diferentes complicaciones oculares e incluso la muerte.

            Es importante señalar que el perro detector de hipoglucemia no es un sustituto de medicamento o de prescripción médica alguna, sino que por el contrario, es una ayuda más para que el diabético se mantenga en los niveles óptimos de azúcar en la sangre. Sin embargo, el apoyo que el perro puede aportar a un diabético en algunos casos podría salvarle la propia vida y este es el caso especialmente importante que ocurre con los niños. Los padres que tienen un hijo/a diabético/a deben mantener un estado de alerta continuo, especialmente en la noche en donde el diabético es mucho más vulnerable al no ser consciente de los cambios fisiológicos que una bajada de azúcar provoca. En este caso el perro gana mucha importancia en su función de detector. Sin embargo, tengamos siempre presente que un perro es un ser que puede cometer numerosos errores al igual que las personas y que su nivel de eficiencia puede verse mermado por diferentes razones de salud, ánimo, cansancio, etc. Es por eso que el perro, al igual que las propias personas, está mucho menos receptivo a los estímulos cuando duerme, aunque este apartado es parte también del entrenamiento que el perro debe de recibir en su formación como perro de alerta.

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