GUIA DEL USUARIO ENTRENADOR

GUIA GENERAL DEL USUARIO ENTRENADOR

            Aunque no tenemos un control exacto del tiempo que puede llevar el adiestramiento de un perro alerta de hipoglucemia, podemos decir que nos llevará alrededor de un año, ya que, diferenciaremos el entrenamiento en obediencia y comportamiento social y por otro lado, el específico de detección de estados de hipoglucemia.

PLANIFICACION:

            Es importante que tengas un plan definido con los objetivos concretos que quieres alcanzar en cada sesión. Para esto te ayudará mucho el cuadro que te facilitará tu entrenador. También puedes proponer cualquier alternativa que ayude al control del entrenamiento.

            Decide la parte del ejercicio que vas a trabajar. El perro llegará a hacerlo, pero no debes subir el criterio demasiado y siempre que comiences una sesión, comienza con un nivel de dificultad por debajo de lo que quieres trabajar.

            Si el perro hace algo fuera del plan, sigue centrándote en el objetivo señalado. Por ejemplo, una permanencia en la que el perro se tumba no es error ya que estamos trabando permanencia; en otro momento nos centraremos en la posición deseada.

SESIONES:

            Una sesión es una serie de repeticiones. Aconsejamos parar la sesión si el perro realiza 3 repeticiones buenas seguidas. Tendremos más oportunidades durante el día para volver a realizar el ejercicio. No te dejes llevar por la euforia, ya que, más repeticiones no tienen por qué ser necesariamente bueno.

            Termina una sesión siempre con aciertos y no con fallos y siempre antes de que el perro empiece a perder el interés en el ejercicio. Los ejercicios de olfato cansan mucho al perro.

FRECUENCIA DE ENTRENAMIENTO:

            Una o dos sesiones al día, cinco días a la semana es suficiente para un buen resultado. Solemos entusiasmarnos cuando empezamos a ver resultados, pero no nos dejemos llevar. El perro puede empezar a perder interés si el ejercicio de olfato comienza a ser demasiado fácil.

ENTRENA CORRECTAMENTE PARA OBTENER BUENOS RESULTADOS:

            Podríamos decir que 3 respuestas seguidas buenas del perro establecen una conducta. Por lo tanto 3 respuestas seguidas malas nos tienen que hacer replantearnos el criterio que estamos utilizando para que no se establezca un ejercicio incorrecto en el entrenamiento.

ENTRENA Y NO EXPERIMENTES:

            Es muy típico cambiar nuestro rumbo en mitad de un entrenamiento si estamos obteniendo buenos resultados y nos sentimos muy confiados. Mantente en el objetivo marcado.

MOTIVACIÓN:

           El entrenamiento debe tener un ambiente divertido y de juego Necesitamos un perro que se divierta con los ejercicios de olfato para que realice muy bien su trabajo de detección. Esto le mantendrá muy motivado.

            No te tomes demasiado en serio los “fracasos” ya que durante los perros nos ofrecen muchos altibajos que debemos saber analizar sin perder el humor. Los entrenamientos son la mejor oportunidad para establecer una excelente comunicación entre perro-dueño.

PACIENCIA

            Evita entrenar si no te encuentras en buen estado de ánimo o estás muy estresado o disgustado por algo. El perro lo percibe. Imagínate siempre la situación final de éxito en tu entrenamiento. El perro cometerá errores, al igual que nosotros cuando aprendemos algo nuevo.

EVITA COMPARAR A TU PERRO CON OTROS PERROS

            Ellos son tan únicos como nosotros lo somos, por tanto ninguno responde del mismo modo ante el aprendizaje u otras situaciones. Todos suelen terminar aprendiendo, pero cada uno a su tiempo y a su manera.

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