Control de estímulos

NO ME TOQUES LAS PALMAS……QUE ME CONOZCO.

     Cueva suele ladrar cuando oye que llaman a la puerta. ¿Es esto bueno?, ¿Es esto malo? Las correcciones de conducta que se realizan a los perros están, en su mayoría, basadas en las “necesidades” y en muchos casos caprichos de los dueños. Que un perro ladre cuando oye que viene gente o llaman a la puerta podría ser bueno si por ejemplo vives en el campo, o por el contrario muy molesto si vives en un bloque con muchos vecinos, es de noche y peor aun si los ladridos despiertan los dulces sueños de tu hijo y a partir de ahí se genera un caos en tu casa.

     Intentemos pensar como perros y no como humanos. Un perro que proviene, por ejemplo, de un refugio con los problemas que pudiese tener en el momento de adoptarlo, llega a casa y decimos: “a este no le va a faltar de ná”. Cariños y mimos a tutiplén, grandes fiestas cuando llega gente a casa (el perro desbocado). ¡Qué alegría! Claro, uno ve que el perro mejora su actitud, se integra en el nuevo hogar, se va sintiendo seguro y en definitiva, deja de ser ese perro tímido que, en su día, nos propusimos sacar adelante con mucho cariño.

     Animamos y aumentamos la fiesta cuando alguien llama a la puerta (y venga estrés pa´l cuerpo). El perro aprende que después de timbre hay gente, caricias, mimos, comida, etc., etc., pero…. cuando por la mañana temprano llama el cartero (quizás dos veces) y el perro ladra (quizás más de dos) y te mete un susto de muerte, te despierta al niño y a media familia, ahí la cosa cambia, ahí empezamos a pensar que el perro tiene un problema de conducta y que hay que solucionárselo, si no es que llega alguno/a y le da un cachete para enseñarle que eso no debe hacerlo. En este caso, además, el perro podría terminar neurótico: “Pero bueno! (este es el perro pensando), en esta casa, ¿qué leches está bien o está mal? Antes me hacían la fiesta por lo mismo que ahora me pegan! No entiendo nada! Y el dueño piensa entonces “este perro, lo que le pasa es que ha tenido muchos problemas en el pasado y todo esto es un problema de conducta, que como siga así…..(y aquí poned lo que queráis).

     ¡Cuánto daño ha hecho la televisión!

     Por cierto, volviendo al caso de Cueva, este problema, el cual en algunos casos podría haber devuelto el perro a la perrera, se ha solucionado en una sola sesión. Lamentablemente no lo he grabado, pero supongo que el próximo día que la vea, intuyo que retomará su vieja costumbre de ladrar al oír el timbre, por muchas razones. En esta ocasión intentaré que no se me pase grabar la sesión. Sé que estamos en el buen camino de conseguir que controle esto totalmente, no hay nada como un dueño responsable.

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